La historia empieza antes del récord
XKD 501 fue el vencedor absoluto de las 24 Horas de Le Mans de 1956 con Ron Flockhart y Ninian Sanderson para Ecurie Ecosse.

El contexto técnico de su época
Con seis cilindros XK de 3,4 litros y manual de 4 velocidades, el D-Type ocupó el terreno de sport de competición. El D-Type introdujo soluciones aerodinámicas y estructurales avanzadas y dominó Le Mans a mediados de los cincuenta.

Primer propietario y especificación de entrega
XKD 501 fue el primer D-Type de la serie de clientes y, en manos de Ecurie Ecosse, pasó de ser coche privado a protagonista absoluto de Le Mans.

Competición, carretera y custodios
Ninian Sanderson y Ron Flockhart ganaron las 24 Horas de 1956, una victoria que fijó para siempre la identidad de este chasis.

El resultado de subasta bajo análisis
Monterey 2016 dejó una referencia de $21.780.000 para 1955 Jaguar D-Type. El dato es útil precisamente porque podemos vincularlo a un automóvil identificado y no a una media anónima de catálogo. El resultado cobra sentido cuando se confronta con los hechos anteriores: la puja tenía delante un objeto histórico identificado, no una ficha técnica descontextualizada.

Arquitectura y componentes principales
Para comprender 1955 Jaguar D-Type como máquina, hay cinco datos centrales: seis cilindros XK de 3,4 litros, aprox. 250 CV, manual de 4 velocidades, propulsión trasera y aprox. 860 kg. Juntos describen la arquitectura que debe conservar una unidad correcta. Cualquier sustitución relevante debería documentarse porque puede cambiar la lectura histórica y económica del ejemplar.

| Apartado | Dato |
|---|---|
| Motor / propulsión | seis cilindros XK de 3,4 litros |
| Potencia | aprox. 250 CV |
| Transmisión | manual de 4 velocidades |
| Velocidad máxima | aprox. 280 km/h |
| Tracción | propulsión trasera |
| Peso de referencia | aprox. 860 kg |
Prestaciones en el contexto de su generación
En prestaciones, aprox. 280 km/h coloca a 1955 Jaguar D-Type dentro de la escala correcta de su generación. Con aprox. 250 CV para mover aprox. 860 kg, la experiencia no puede reducirse a una cifra moderna de aceleración. Una unidad puesta a punto según su periodo ofrece información dinámica que desaparece cuando se moderniza sin criterio.

Carrocería: forma, función y autenticidad
En 1955 Jaguar D-Type, proporciones, carrocería y detalles de época deben interpretarse junto con la especificación exacta del chasis y no como una apariencia intercambiable. La lectura visual de esta unidad tiene valor precisamente cuando coincide con los documentos, fotografías y trabajos registrados en su expediente.

El estado material del coche
Solo tuvo dos propietarios privados después de Ecurie Ecosse y sobrevivió esencialmente en la configuración con la que ganó; es el único C-Type o D-Type vencedor de Le Mans que ha llegado así hasta hoy.

Rareza de modelo frente a rareza de chasis
Es el único C-Type o D-Type ganador de Le Mans que ha sobrevivido esencialmente intacto en su configuración vencedora. Esta diferencia entre rareza nominal y rareza de calidad explica por qué las mejores ventas se alejan tanto de las medias del modelo.

Qué tipo de activo representa este coche
La lectura de Europacoche Market Report™ sitúa a 1955 Jaguar D-Type en el segmento blue-chip de Le Mans. La razón económica es que Le Mans aporta una jerarquía reconocida internacionalmente y reduce el universo de sustitutos a un grupo mínimo. Por ello, el precio de Monterey 2016 describe una capa superior del mercado y no debería extrapolarse sin descontar la ausencia de esos atributos en otro coche.

Collector Index™: conservación antes que especulación
La tesis de largo plazo de 1955 Jaguar D-Type no descansa en repetir el precio de Monterey 2016. Europacoche Collector Index™ observa como soportes aniversarios de Le Mans, exhibiciones de ganadores y una demanda global muy profunda por chasis de primer orden, mientras Future Value Score™ vigila perder continuidad documental o material respecto de la configuración asociada a Le Mans. Si esos dos lados se gestionan correctamente, el coche conserva una barrera de entrada difícil de replicar con otra unidad del mercado.

