El punto de partida de una unidad irrepetible
Este 250 GT Berlinetta fue el ganador del Tour de France Auto de 1956 con Alfonso de Portago y es el coche cuya victoria terminó dando nombre “Tour de France” a la familia.

Qué buscaba Ferrari con este modelo
Ferrari situó al 250 GT LWB Berlinetta “Tour de France” en una posición muy concreta de su gama: GT de competición. Su base de V12 Colombo de 3,0 litros respondía a esa misión.

El nacimiento documental del chasis
El 0557 GT no recibió el apodo Tour de France por tradición retrospectiva: es el chasis con el que Alfonso de Portago ganó el Tour de France Automobile de 1956 y dio nombre al linaje.

La vida documentada del ejemplar
Aquella victoria inauguró una racha de nueve triunfos consecutivos de Ferrari en la prueba y convirtió al coche en un documento rodante del nacimiento de la berlinetta TdF.

Qué compró realmente el postor
El mercado de París 2026 asignó €12.000.000 a 1956 Ferrari 250 GT LWB Berlinetta “Tour de France”. Para interpretar la operación hay que mirar primero lo que el coche traía consigo —historia, componentes y documentación— y después el emblema del capó. Por ello, una tasación posterior debe reconstruir las diferencias de chasis antes de decidir si esta operación merece funcionar como comparable primario o secundario.

La especificación mecánica de referencia
La especificación técnica de 1956 Ferrari 250 GT LWB Berlinetta “Tour de France” parte de V12 Colombo de 3,0 litros y aprox. 240-260 CV. El movimiento llega a través de manual de 4 velocidades; la configuración de propulsión trasera trabaja con un peso de referencia de aprox. 1.050 kg. La ficha no pretende competir con cifras actuales: sirve para reconocer qué arquitectura debe estar presente en un automóvil correcto.

| Apartado | Dato |
|---|---|
| Motor / propulsión | V12 Colombo de 3,0 litros |
| Potencia | aprox. 240-260 CV |
| Transmisión | manual de 4 velocidades |
| Velocidad máxima | aprox. 250 km/h |
| Tracción | propulsión trasera |
| Peso de referencia | aprox. 1.050 kg |
Rendimiento: más allá de la velocidad máxima
El rendimiento de 1956 Ferrari 250 GT LWB Berlinetta “Tour de France” parte de una referencia de aprox. 250 km/h. Más reveladora es la combinación de aprox. 240-260 CV y aprox. 1.050 kg, porque condiciona frenada, transferencia de masas y capacidad de tracción. El interés patrimonial está en experimentar la ingeniería tal como fue concebida y no en corregirla retrospectivamente.

Diseño y configuración visible
La forma del 250 GT LWB Berlinetta “Tour de France” está ligada a su misión de GT de competición; proporciones, refrigeración y aerodinámica responden a esa función antes que a una moda posterior. Por eso, en este chasis la inspección de carrocería no es solo estética: ayuda a distinguir material de época, restauración correcta y modificaciones posteriores.

Qué se ha preservado y qué se ha intervenido
La certificación Classiche de números coincidentes permite leer la unidad como el mismo automóvil que protagonizó el episodio que rebautizó a toda la familia.

Qué hace difícil sustituir esta unidad
Pocas unidades pueden afirmar que un resultado concreto cambió la denominación con la que la historia recuerda a todo un modelo. En la parte alta del coleccionismo, esa escasez cualitativa pesa más que una cifra de producción repetida sin contexto.

El precio bajo la óptica de Europacoche
1956 Ferrari 250 GT LWB Berlinetta “Tour de France” funciona en Europacoche Market Report™ como un blue-chip de competición, no como un 250 GT LWB Berlinetta “Tour de France” promedio. Los resultados deportivos comprobables convierten el chasis en evidencia material de la historia de competición. El mercado de este tipo de piezas es profundo cuando aparece calidad excepcional, pero puede ser muy poco líquido para unidades con historia incompleta o especificación dudosa.

Future Value Score™: dónde está la fortaleza
Para Future Value Score™, 1956 Ferrari 250 GT LWB Berlinetta “Tour de France” ofrece catalizadores claros en resultados de archivo, reuniones históricas y una trazabilidad deportiva cada vez mejor documentada. Su principal amenaza patrimonial está en sobre-restaurar el coche hasta borrar reparaciones, marcas o componentes ligados a su carrera. Europacoche Collector Index™ favorece, por ello, una estrategia de conservación técnica, archivo documental y uso medido que mantenga vivo el coche sin destruir la prima asociada a su estado histórico.

