La historia empieza antes del récord
El chasis 3119 GT es uno de los 37 California Spider SWB con faros carenados y fue vendido nuevo en 1962 por Garage Francorchamps en Bélgica.

El contexto técnico de su época
El 250 GT SWB California Spider se entiende mejor como producto de una prioridad concreta que como simple diseño icónico.

Primer propietario y especificación de entrega
El 250 GT SWB California Spider de Monterey 2012 es el chasis 3119 GT, vendido nuevo en marzo de 1962 a Fredy Damman a través de Jacques Swaters y Garage Francorchamps. Forma parte del reducido grupo de SWB con faros carenados.

Competición, carretera y custodios
3119 GT pasó posteriormente a Estados Unidos, participó en concursos y fue restaurado durante los años noventa. Su configuración covered-headlight y la continuidad de sus principales componentes fueron elementos centrales cuando volvió al mercado en Monterey.

El resultado de subasta bajo análisis
Monterey 2012 dejó una referencia de $8.580.000 para 1962 Ferrari 250 GT SWB California Spider. El dato es útil precisamente porque podemos vincularlo a un automóvil identificado y no a una media anónima de catálogo. La cifra es especialmente informativa para el tramo superior del mercado, donde pequeñas diferencias de originalidad o procedencia producen desviaciones de precio de varios órdenes.

Arquitectura y componentes principales
Bajo la carrocería de 1962 Ferrari 250 GT SWB California Spider encontramos V12 Colombo de 3,0 litros, acompañado por manual de 4 velocidades. Con aprox. 240-280 CV según especificación, propulsión trasera y aprox. 1.100 kg, la ficha permite verificar si la unidad conserva la lógica mecánica que le corresponde. En coches de este nivel, la mecánica forma parte de la procedencia; no puede separarse del análisis de autenticidad.

| Apartado | Dato |
|---|---|
| Motor / propulsión | V12 Colombo de 3,0 litros |
| Potencia | aprox. 240-280 CV según especificación |
| Transmisión | manual de 4 velocidades |
| Velocidad máxima | aprox. 240-260 km/h |
| Tracción | propulsión trasera |
| Peso de referencia | aprox. 1.100 kg |
Prestaciones en el contexto de su generación
Para 1962 Ferrari 250 GT SWB California Spider, los aprox. 240-260 km/h de punta deben ponerse junto a aprox. 240-280 CV según especificación y aprox. 1.100 kg. Esa relación permite juzgar el coche como producto de su tecnología, no enfrentarlo artificialmente a un superdeportivo actual. La condición mecánica debe permitir comprender esa relación entre piloto y máquina sin convertir el uso en un riesgo para componentes irreemplazables.

Carrocería: forma, función y autenticidad
El California Spider combina la carrocería abierta de Scaglietti con proporciones de gran turismo; faros carenados, batalla y detalles de capota permiten distinguir unas unidades de otras. En una pieza con esta procedencia, la presentación exterior aporta valor únicamente si conserva coherencia con la etapa histórica que se pretende representar.

El estado material del coche
Ferrari Classiche confirmó números coincidentes, de modo que la restauración no rompió la continuidad mecánica que el mercado exige en este nivel.

Rareza de modelo frente a rareza de chasis
La configuración de faros carenados y la certificación de fábrica lo sitúan en la franja superior de los 56 SWB construidos. La oferta útil se estrecha todavía más cuando se exige documentación suficiente para sostener cada afirmación histórica.

Qué tipo de activo representa este coche
En la matriz de Europacoche Market Report™, 1962 Ferrari 250 GT SWB California Spider entra en territorio blue-chip certificado. La certificación y la continuidad de componentes reducen incertidumbre en un mercado especialmente sensible a la autenticidad. La referencia de $8.580.000 sirve, por tanto, para valorar la parte alta de la curva y no para elevar automáticamente la cotización de todos los ejemplares supervivientes.

Collector Index™: conservación antes que especulación
Europacoche Collector Index™ considera que 1962 Ferrari 250 GT SWB California Spider conserva capacidad de revalorización si se mantienen mantenimiento de la certificación, documentación continua y conservación de los principales componentes. El factor de descuento más importante sería modificaciones futuras que contradigan la configuración certificada. No se trata de prometer una rentabilidad: se trata de identificar qué partes del valor son estructurales y cuáles pueden desaparecer por una mala custodia.

